| |
Análisis |
 |
Escrito por Jordi Espinar
|
| |
Pero Forza Motorsport no solo es un clon de Gran Turismo con las características que a éste siempre le han faltado y con una organización menos lineal y más generosa de su modo carrera, sino que también tiene otros puntos fuertes que le convierten en una compra obligada para todos los usuarios de Xbox. En primer lugar, cuenta con una selección de coches simple y llanamente excelente. Son más de 200 coches y es una selección muy curiosa donde destaca sobre todo la “exclusividad” de algunos de los bólidos que manejaremos. Olvidaos de los coches de gama baja o media-baja, porque todos los coches de Forza Motorsport son o bien deportivos o bien modelos deportivos de coches “normales”, como es el caso del Golf R32, del Clío V6.
La mayoría de los coches son modelos actuales, pero además el equipo ha incluido, con notable acierto, algunos coches “míticos” de varias épocas. Está el Lancia Stratos, está el Toyota Sprinter Trueno y, más familiarizado con nosotros, está el Porsche 944 “asequible” que todos hemos visto en localidades costeras durante los años 90. Aparte de los modelos de gama alta actuales y de los míticos, hay también coches de competición que han ganado torneos en los últimos años, con la misma decoración y las características aplicadas por su piloto. La selección de coches puede no ser tan amplia como la de los otros juegos, pero es realmente carismática, contiene representantes de muchas marcas y, sobre todo, coches “raros” y exclusivos; normal que, muy apropiadamente, junto a la aceleración y la velocidad máxima, el equipo haya incluido un medidor de “Rareza” en cada automóvil.
Aparte de unos selectos concesionarios, en Forza Motorsport también tendremos numerosas opciones para tunear nuestro coche, tanto aplicándole partes de mejor calidad (en las que podremos obtener descuentos de algunos fabricantes a medida que subamos de nivel) como cambiando la configuración de éstas para exprimir al máximo el rendimiento de nuestro coche. En cuanto a las opciones de configuración externa, tendremos a nuestra disposición todo tipo de pintura, vinilos y accesorios para hacer que nuestro coche sea nuestro coche, una diferencia que se apreciará especialmente a la hora de correr en la red.
¿Y cómo financiaremos todos esos gatos? Con un sistema de ganancias que incluye el juego y que nos recompensará no solo por el puesto que consigamos al terminar una carrera, sino también por cómo hayamos corrido. El juego tendrá en cuenta la rareza del coche con el que compitamos, los daños que hayamos sufrido, y el nivel de dificultad. Éste está determinado por el nivel de realismo en la simulación de los daños, la habilidad de nuestros rivales, y las mejoras de conducción que usamos, entre las que se encuentran el control de tracción, el ABS y, la más importante de todas ellas y principal innovación del juego en este sentido, el sistema de ruta perfecta.
Este sistema consiste en una línea que se imprime sobre el circuito indicándonos cuándo debemos acelerar y frenar y qué posición es la ideal pero, al contrario que en otros simuladores, en Forza Motorsport este sistema de tutorial es dinámico; esto significa que la línea será diferente, al igual que los consejos de velocidad, dependiendo del coche que estemos conduciendo y la velocidad a la que vayamos. Si nos aproximamos a una curva veremos que de repente la línea se enrojece, teniendo que frenar; si reducimos la marcha a la velocidad adecuada, la línea volverá a ser verde, mientras que si no adquirirá una tonalidad entre el naranja y el amarillo, dependiendo del peligro de que se nos vaya el coche.
(Fuente Artículo: Vandal.net)
|
| |
|
|
| Información |
 |
 |
Plataforma: XBOX
Género: Velocidad Simulacción
Desarrollo: Microsoft Game Studios
Salida: 13-05-2005 |
|
| Puntuación |
 |
|
|
|